jueves, 2 de octubre de 2014

Y aún conviviendo con otros, bebiendo el vino de otros, besando a otros.
Sigo leyendo poemas para ti.

viernes, 25 de julio de 2014

Siempre llevaba en su chaqueta un amuleto que heredó de su abuela; bastante femenino para ser usado por un hombre. Pero eso a mi no me importaba.

miércoles, 29 de enero de 2014

sábado, 25 de enero de 2014

Fui horrible, perversa, mala, humillante.
No sé cómo pudo vivir conmigo, con la ambivalencia, con la dueña de la verdad absoluta, de la moral y las buenas costumbres, del manual de carreño, del ideal de familia. La infiel, la mancillada, la de la algarabía, la del vino, la impúdica, la del sexo en la vía pública.
No sé como pudo vivir conmigo, probar el cielo, el infierno, la mundana vida terrenal y aun así dar media vuelta, abandonarme, preferir lo común, lo de todos los días, el desayuno con tostadas y el ayuno de la carne.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Me carga no ser el tipo de chica a la que le regalan caleidoscopios. 
Es injusto porque me gustan los caleidoscopios. 
Creo que sería un buen regalo de esos que se dan en las tardes. 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

No me interesan las cifras, 
cuántos hermanos tiene, 
cuál es su peso, 
su estatura, 
su edad. 
Me interesa lo simple: 
el color de su voz 
y si colecciona mariposas.

domingo, 20 de octubre de 2013

Morder tu boca de chico de barrio y atarte las manos con mi pelo largo (con las puntas de mi pelo largo)
Mi problema con el amor
es que creo demasiado
en la propiedad privada.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Me estoy volviendo una mujer común: 
escribo con bonitas palabras,
leo poco, 
escucho a los cantantes de moda, 
me maquillo en el metro, 
veo televisión en la tarde, 
me enamoro seguido 
y no salgo a pasear. 

domingo, 18 de agosto de 2013

incertidumbre

Fuiste la carretera.
los países lejanos,
las sensaciones extrañas,
los temores recurrentes,
el daño colateral.

jueves, 8 de agosto de 2013

madrugador

Lo que me lleva hacia ti no es atracción
ni amor
ni deseo
ni siquiera vanidad.
Lo que me lleva hacia ti es sonambulismo.

jueves, 11 de julio de 2013

siempre, a veces, nunca.

Si me gustaba era porque decía lo que pensaba de forma bonita. Me hablaba de amor sin referentes, por eso era mío a ratos -sin lugares comunes-. Yo siempre lo amaba pero nunca hasta el otro día. Lo que más me gustaba era desarmarme arriba suyo y que se perdiera entre mi pelo, solo para él. A veces nos encontrábamos en la calle, a veces sonría, a veces estábamos desnudos en la cama, pero siempre no éramos.

sábado, 6 de julio de 2013

sábado, 8 de junio de 2013

ráptame
     ráptame
 ráptame
             ráptame
-amárrame-

y tómame entera.

lunes, 27 de mayo de 2013

Él me hablaba sobre la inexistencia del amor, sin embargo, hablaba de amor para explicarse.

sábado, 11 de mayo de 2013

El único reparo que le hago
a mi madre
es que jamás
me enseñó
a
sacarme las cejas. 

viernes, 7 de diciembre de 2012



El problema no es que existas, o que nos hayamos dado algunos besos.
            El problema es que cuando estás cerquita mío
                     el corazón me late muy fuerte.

jueves, 28 de junio de 2012

miércoles, 27 de junio de 2012


No te hablo solo porque las conexiones no son las mejores. Si supiera que mis mensajes llegarán a tu oído o a tu vista te diría algunas cosas; si supiera que llegarán a tu corazón te lo diría todo: amorcito, cristal. Y no, no como la cerveza. Cristal de ese que se rompe, que se quiebra si se cae, el que es bonito y hay que cuidar y tratar con delicadeza. Tocarlo suavecito como siempre te dije que me gustaba. Suave y salvaje, combinaciones ambivalentes de mi ambivalente personalidad que no sabes entender pero que aceptas y de paso sonríes y es como si las cosas por fin se reubicaran; como si los problemas no existirían y como si yo nunca te hubiera hecho algo malo. En verdad nunca lo hice, porque no existió la intención de hacerte daño, de que te duela, de que te quiebres, cristalito. Fue puro instinto y desolación, una pasión a secas me gusta llamarle. Desolación de quedarme en el espacio, estática, sin movimientos claros y sin la energía orgásmica que atribuye el espacio y la alineación de planetas (también los truenos y relámpagos). Esto no quiere decir que no nos amemos; quizás yo a veces no te amo y quizás tú a veces no me amas. Pero los dos, unidos, casi como atados, siempre nos amamos. Es cosa de mirarnos a los ojos y acercarnos para que nos volvamos a enamorar. 
Cada vez que yo te veo comienza una nueva primavera y el amor rejuvenece.